Se ha convertido en un hábito comprar fresa en los meses de invierno: ahora el desafío está en la calidad de la fruta. Para fidelizar a los consumidores es importante garantizar siempre una oferta constante y las mismas características organolépticas. Para los productores que quieren invertir en fresa temprana está el programa de investigación de Nova Siri Genetics, capaz de ofrecer variedades de invierno con baja necesidad de frío.

"Nuestra nueva variedad extra temprana es NSG 203 Marimbella– explica a Italiafruit News Carmela Suriano, directora EMEA de Nova Siri Genetics – es una planta que produce incluso en los meses de invierno cuando las condiciones climáticas no son particularmente favorables, teniendo en cuenta las temperaturas bajo cero y los problemas derivados de períodos bastante lluviosos. En los meses de otoño se obtiene con plantas enraizadas en maceta". Y añade: "Nuestro objetivo es proporcionar a los agricultores variedades complementarias para garantizar la producción de fresa desde noviembre hasta junio".

Fresa Marimbella, fuente Nova Siri Genetics

Junto a Marimbella, contamos también con las variedades Melissa, Rossetta y Gioelita. "Se trata de frutos con excelentes grados Brix, una pulpa aromática y un color rojo anaranjado que se mantiene incluso con el aumento de las temperaturas -especifica Suriano-. Son los productores los que eligen según las necesidades del mercado". Todas las variedades son capaces de desarrollarse y madurar incluso en los períodos más fríos (low chilling).

La excelente respuesta del mercado justifica la inversión en estas nuevas variedades. El valor de estos frutos está empezando a ser reconocido y el producto italiano es recompensado – agrega la directora de Nova Siri genetics-. Las fresas de invierno ya no se consideran frutas sin calidad y hay una razón: las bajas temperaturas permiten madurar lentamente los frutos que, de esta manera, adquieren más azúcares y un gran sabor".

Carmela Suriano

Los productores también entienden el valor de invertir en variedades tempranas. Varias ventajas, según Suriano: "En primer lugar, la gestión de la mano de obra. Si antes se producían las fresas en 60 días, hoy, de esta forma escalonada, el productor puede trabajar durante 7-8 meses al año con una mejor organización de la mano de obra y sin picos de producción. El retorno en términos económicos y organizativos es interesante, además contribuye a la fidelización del consumidor, ya que una cosa es tener el producto 60 días en el mercado y, otra, poderlo suministrar casi todo el año. Además, las fresas y los frutos rojos, en general, se distinguen de otros alimentos por sus propiedades nutricionales, tanto que también se utilizan en dietas bajas en azúcar". Otra característica apreciada de las variedades de Nova Siri Genetics es su rusticidad, que garantiza una producción constante, con un uso, prácticamente nulo, de productos fitosanitarios.

Fresa Gioelita

A pesar de las buenas premisas, la próxima campaña de fresa se presenta con varias incógnitas. En primer lugar la mano de obra italiana y extranjera: "No hay gente dispuesta a trabajar en la agricultura, por lo que no podemos garantizar satisfacer la gran demanda de trabajadores necesarios", dice Suriano. Problema al que se suman todas las incertidumbres derivadas del Covid: "Los empresarios estamos acostumbrados a afrontar situaciones de emergencia, pero esta pandemia ha supuesto un cambio total -comenta Suriano- se han realizado inversiones para la seguridad a nivel laboral, se ha adoptado una nueva gestión de la mano de obra y el transporte, además hemos tenido que hacer frente a costes de producción que han aumentado mucho".

Y concluye: "A pesar de las dificultades, los productores están reaccionando bien y esto también lo demuestra el hecho de que siguen invirtiendo en fresas y frutas rojos. Por nuestra parte, puedo decir que el mundo de la investigación siempre está a su lado para afrontar mejor el mercado".

Fuente: ItaliaFruit